Marruecos: el viaje que me recordó que sigo en pie
No sé muy bien por dónde empezar. Hace unos días intenté escribir sobre este viaje y lo que sentía era de una manera. Hoy, después de las horas, de los kilómetros, del cansancio, de los silencios dentro del casco y de todo lo vivido, las sensaciones han cambiado. O quizá no han cambiado., quizás se han colocado en otro sitio. Este viaje a Marruecos empezó mucho antes de cruzar el Estrecho. Empezó una mañana en la ducha, haciendo ejercicios para fortalecer las piernas. Empezó mirando mi tobillo y diciéndome: esto no va a poder conmigo . Empezó cuando decidí que ya no quería seguir viendo las aventuras de los demás desde Instagram, como espectador de una vida que también quería para mí. Esta vez quería estar dentro. Quería vivirlo. Quería volver a sentirme protagonista de mi propia historia. Sabía que venía con riesgo. No estaba al cien por cien. Ni físicamente, ni con el tobillo, ni encima de la moto. Después de mi accidente laboral, en estos dos últimos años apenas llevaba u...

