¿Que significa MAKTUK ?

 


Maktuk es una palabra derivada y transformada por el paso de los tiempos de origen árabe de Maktub también con significado profundo: "estaba escrito". Maktub nos dice que lo que está destinado a suceder siempre encontrará una forma única, mágica y maravillosa para manifestarse.

Y eso es lo que ocurriría con Maktuk aparece para contarnos una historia de los árabes por Extremadura y donde unos frailes Franciscanos recogen esos conocimientos y nos dejaran por escrito el legado de las mezclas de plantas para ayudarnos a mejorar nuestros estados anímicos y sensoriales. También es la historia de una vida, la vida que encuentra siempre un camino.

MAKTUK es: Una vida, Un camino, Un destino.

Una historia basada en hechos reales.

 


Creo que todas las historias deberían empezar por érase una vez un niño de un pueblo muy pequeño de Extremadura llamado Casas de San Bernardo, es un pueblecito tan pequeño que no tiene ayuntamiento y pertenece a un pueblo cercano llamado Belvís de Monroy.

Empezaban los años 80 como todo niño inquieto con ganas de aventuras me escapaba a jugar por las ruinas de un castillo medieval del siglo XIII y que por él pasaron no solo los siglos sino guerras, como la ocupación de los franceses o algo más cercano como fue la Guerra Civil Española y un convento también cercano, fundado por frailes de una nueva orden muy austera llamada Orden de los Franciscanos Descalzos es en este convento de primeros del siglo XVI en ruinas donde más jugaba y donde más horas del día pasaba correteando por sus estancias como el coro, claustro, refectorio todo en su mayoría en ruinas, observaba las pinturas de la iglesia que todavía quedaban después del paso del tiempo y del abandono en el que se encontraba por parte de los mayores Me imaginaba como sería la vida de aquellos primeros 12 misioneros que salieron a las Indias allá por el 1524 al nuevo mundo y como no solo harían de misioneros evangelizadores sino también de exploradores y antropólogos, creo que de ahí mi afición a viajar y descubrir sitios y culturas.

Mis días pasaban explorando estancias, buscando túneles secretos o intentando descubrir algún tesoro secreto Cuando me daba hambre comía fruta del huerto del convento que todavía seguía allí, ahora entiendo que sería de algún campesino que siguió sembrando árboles frutales, pero yo me imaginaba que serían de ellos y comía esas ricas manzanas o dulces higos y dependiendo de la época las negras y dulces moras, con estas ricas comidas yo aguantaba más horas sin acudir al pueblo que se encontraba como a dos kilómetros de allí y era la noche la que me hacía volver a casa a rendir cuentas de mis aventuras y hazañas.

Es en el huerto donde más horas pasaba no solo por los árboles frutales que me ofrecían ricos tentempiés, sino que allí también estaba el estanque que emanaba agua fresquita prácticamente todo el año y me servía de alivio en verano y me protegía de la deshidratación, de ese calor intenso del norte de Extremadura.

Pero es una estancia junto al huerto la que más me intrigaba y que años después comprendí que pudo ser el Herbolario, sitio donde algún Fraile cargado de conocimientos guardaba en frascos y vasijas las plantas recolectadas en el huerto para utilizarlas en emplaste, ungüentos o tisanas para aliviar no solo las dolencias de los propios frailes sino también a todo aquel que lo necesitara dado que este sería el punto más cercano para aliviar dolencias, pues estos frailes franciscanos de la orden de los descalzos no solo era la congregación de monjes más austeros, sino que eran los más cultos de la iglesia católica de aquella época.

 

Los monjes del Convento de Franciscanos del Berrocal no solo adquirían los conocimientos de plantas y el uso de estas para curar y aliviar dolencias en libros antiguos que atesoraban dentro de sus muros, sino también eran personas inquietas en el conocimiento y el saber popular de las personas que rodeaban los conventos.

Es así como cuenta la historia de un aldeano de mi pueblo contó a los frailes que destilando plantas que se daban por la zona, mezclándolas en proporciones exactas y macerándolas su debido tiempo, estas ayudaban a estirar en distintos estados emocionales como en la relajación, meditación, estimulación estas mezclas de distintas plantas venían contadas de padres a hijos, desde los tiempos en que los árabes pasaron por allí, los árabes enlazaban la palabra Maktub significa “estaba escrito” con los poderes de estas mezclas de plantas.

El paso de generaciones, donde todavía no estaba muy extendido la palabra escrita y menos en unas tierras tan alejadas de cualquier civilización como era mi pueblo, hizo que los frailes escribieran todo este legado de conocimiento sobre las mezclas de plantas para preservarlo en el tiempo, pero esa traslación de la palabra Maktub conllevo que los monjes la escribieran terminaría con " K " y de esta forma a estos conocimientos y fórmulas los monjes Franciscanos lo llamaron '''Maktuk''' que es el conocimiento aromático de las plantas para provocar sensaciones y estados emocionales...

Y es así como en mi mente y en mis recuerdos surge mis ganas de ayudar a las personas de mi alrededor y de esta forma agradecer todos mis juegos, recuerdos, aventuras, estudios, proyectos, sacrificios y vivencias me acontecieron a lo largo de toda mi vida, creando esta línea de cosmética aromática y sensorial llamada " Maktuk ".

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